25 de mayo de 2017

Más diez puntos de experiencia

He visto caer de frente a muñecos de plata y nieve
con retazos de memorias de hace más de cinco años
clavados en ellos como agujas,
como flechas en la frente que debió de ser manzana,
como garfios en la garganta de un Peter Pan asesinado
a sangre fría,
porque aquí me han exterminado el poco corazón que me quedaba
y se ha evaporado como las nubes esta semana,
entrando un verano que no se quiere ir de mi cintura
para abajo.

Yo ya no sé qué esperar de la vida, así que me dedico
a visitar museos cada viernes, y llorarle a esculturas
en salas vacías.
a tomar el sol hasta que la piel queme,
y mis ojos no soporten la lectura.
a mentirme y decirme: esta copa es la última
y la última en irse de los bares sea yo misma.
Luego me vienen las lamentaciones,
y andar perdida en andenes cogiendo trenes,
dejándome guiar a donde me lleven,
que a esas alturas, cualquier lugar
donde me digan "ven", se camufla en hogar.
Entonces me despierto en camas ajenas,
y tengo que hablar en idiomas que a esas horas
desconozco por completo.

Experience - Ludovico Einaudi

9 de mayo de 2017

Instrucciones de uso

Aquí te dan un ticket regalo la noche de los sábados
diciendo que por cada tres cervezas, obtienes la atención
de diez lobos-busca-presa según vayas entrando en la habitación.

Así que la mayoría de las veces, para llegar a la salida, tienes
que ir sorteando cadáveres de mujeres que se han perdido
en la segunda ronda.

Yo intento mantenerme firme hasta la tercera,
pero una vez sales a respirar el alquitrán, siempre hay
uno que viene disfrazado de oveja, y entonces
y entonces,
y entonces...

Piensas que deberíamos venir con instrucciones de uso,
como la ropa para las lavadoras, que dijeran:

- Nombre (como por ejemplo: Pobre desalmada que va caminando sin aliento por las calles de la ciudad)
65% Oxígeno, 18% Carbono, 10% Hidrógeno, 3% Nitrógeno, 1,5% Calcio, 
- 2,5% Otros (entre los que pueden variar dependiendo de la persona, a saber:

       Los pedazos rotos del cristal que una vez se clavó y no salieron jamás,
       Los trozos de pared que puedan haberse quedado entre las uñas tras haberlas arañado toda la tarde,
       El alcohol que pueda haber ingerido siete horas antes,
       O las drogas (entre ellas cocaína, éxtasis, marihuana o LSD según haya bajado por el barrio)


NO USAR si sigue manteniendo firme la mirada, porque podría desencadenar
una serie de sucesos tales como: salir corriendo, pegarte un puñetazo en la cara, o quedarse estática fumando mientras ve su vida pasar.

- USAR sólo cuando haya bebido lo suficiente para perder el contacto
con eso que llaman realidad, pero que a esas horas, se parece a un carnaval.

En el primer caso:
ACOMPAÑAR A CASA para que no se pierda por el parque que hay en la entrada.

DEJAR EN REPOSO hasta la mañana siguiente.

En el segundo caso:
LAVAR CON AGUA FRÍA TRAS USAR hasta que tirite y no pueda soportarlo más.
Porque solo así se sentirá segura de que su cuerpo sigue entero y duele cada célula
que no querrá que nadie toque jamás.

- DEJAR SECAR AL AIRE LIBRE siempre y cuando sea posible. Sino, dejarla en una cuneta lo más cerca posible del mar.

- MANTENER ALEJADA DE CUALQUIER PRODUCTO INFLAMABLE, que con el fuego que tiene dentro puede explotar y echar a volar.

- ¡ATENCIÓN! NO DAR MUESTRAS DE CARIÑO si no la vas a volver a ver más, porque luego el hueco que queda dentro es tan inmenso que abarca una distancia de años luz, y no hay tanto espacio en un cuerpo de 161x41cm.

- Hecha en (inserte aquí su nacionalidad)

4 de mayo de 2017

El trueno

Venga, amor revólver,
házmelo saber de todas las formas
imposibles que no me entero de
que ahora seas un siniestro, y yo
la carretera donde yaces muerto.

Ya no araño nada porque me arranqué las uñas
a hachazos blandos que me dejaron sin manos
y me volvieron a crecer otras mucho más fuertes,
con duendes que van matando todas las flores
que cojo al pasear a Roxy con pies descalzos .

Por eso aquí no me atrevo a acercarme a los dientes
de león ni a las que hacen de ovejas, que luego me
pinchan y me quedo sin aire, ni mar ni laguna
donde te vi en fotos porque, maldito M.
¿qué daño te hacía tenerme a un lado?

A lo mejor si me alejo es por pasar el rato
y la casa donde vivo desde hace meses
sea la antítesis que me mantiene a
raya y diagonal de todo este escándalo.

Venga, a ver si tienes cojines de hacer lo que he hecho
e irte tan lejos como te permita el dinero,
que sé que tampoco tienes, pero coño,
por algo se tiene que ir empezando.

PD: Ya sabía yo que la energía de la música,
tenía que salirme por algún lado que no fuera bailando.


Thunder - Imagine Dragon

24 de marzo de 2017

St. Patrick's Day 2

Hoy he vuelto a ver el mar tras meses varada en esta casa.
Y no me refiero al agua de sus ojos.
No.
Esta noche dejé que me adentraran y rompieran el alma
y por la mañana, tras algo de resaca,
el autobús 183 subió a una colina tal alta
que pude ver todo Londres despertar y, al final,
atisbé la fina línea que lleva hasta el mar.

Todo esto sucedió tras los mismos acontecimientos de hace un año,
siendo mi escenario un lugar más frío y decadente,
más sucio y con más gente,
donde cambié el verde de sus ojos por un azul transparente.

Yo, que siempre le tuve miedo a los portadores de colores fríos
acabé concluyendo que esto se dio por tenerme más miedo a mí
que a él.

Porque esa noche mis manos pasaron a convertirse en otras manos,
al igual que mis labios, mis piernas y mis brazos.
Tuve miedo, de quedarme náufraga en esta isla lejana,
y no volver a ver su cara entre sábanas por la mañana,
De que su principio del final acabara sin mí en el capítulo final,
y que yo no tuviera cabida en los comienzos que le quedan por versar.

Londres - McEnroe

26 de febrero de 2017

23.39

Antes de nada comenzaré diciendo que no quiero decir verdades del tipo
Mi habitación está llena de plumas que van cayendo como está cayendo el invierno.
No.
No quiero decir palabras prefabricadas que te enseñan en esos cursos de poesía cursi
que te hacen querer ahorcar a Lorca, Unamuno y hasta a un Lavapiés.
No.
Quiero ser un Banksy en movimiento que tire piedras contra ventanas
y las rompa
y las doble
y pida dobles los Whiskeys con hielo,
porque aquí no entienden de alcohol
ni del placer de fumar porros por mitad de la calle sin que les importe el qué pensarán después.
Quiero correr calle abajo sin que me importe una mierda la puta lluvia que cae,
porque aquí cuando llueve es un sinvivir de gotas que son lágrimas
que son
el sudor de un polvo a medias que son
el “lo siento” tras dejarte desnuda sin casa a la que volver.
Llevo dos semanas tan sobria que creo que me ahogo
en esta humedad de aire que asfixia que
oprime pulmones y hace llorar ojos que
no te deja bailar como dios manda en los tejados.
Me he olvidado del nombre de ciudades
que hace meses que no veo,
de poner nombres a objetos
que antes podía nombrar y ahora,
al cerrar los ojos solo sé decir
Esto es una fresa, eso de allá
puede ser una lámpara o puede que
Maybe this night will be fatal.

23 de enero de 2017

Día 23 (o del comienzo de mi año nuevo)

Para mí el año nuevo va a llegar
el once de enero.
Yo ahora me pregunto cómo meter toda una vida
en dos maletas y una mochila, si no tengo dinero,
ni tiempo que gastar
en personas que quiero,
porque esta maldita gripe
no me deja salir a ningún bar.

Así que solo me queda la inmortalidad que dan
los momentos que pasé tirada en su cama,
donde sus manos eran obras en movimiento,
y la curvatura de sus labios
formó la línea más bonita que vi jamás.

Hubo un fin de semana
que sucedió en lo que separa
una raya en el agua
de todo el mar.

Para mí fue más que suficiente,
porque conseguí comprender los sentimientos
que llevaba sintiendo desde abril.
Para ella, tomó algo más de tiempo.

Y es que ciertas palabras hieren más
que esos labios a punto de besar
sin ser besados,
y aquellos días hubo tantas palabras
que pensé que los cuchillos que nos lanzamos
eran solo el principio del final.

Lo cierto es que hubo unos milisegundos en los que quise
decirte tanto, que aquel abrazo tras la noche cuidando a C.
fue suficiente para cubrir la verdad, que no es otra que esta:
Que te quiero como no pensé que iba a querer a nadie
tras todo lo pasado y lo que sé que me queda por pasar.

Sólo espero, que tras todo esto,
podamos seguir mirando el mismo cielo,
aunque ya no queden cigarros entre mis dedos
ni vasos conteniendo whisky con hielo.