16 de mayo de 2018

Dos y dos son cuatro


En esta cama de dos
has dejado un vacío
que ahora,
relleno con el cuerpo de
otros hombres y algunas
mujeres, a los cuales,
aún no he puesto rostro.


7 de marzo de 2018

El eco del silencio

Llevo bebiendo alcohol para no sentir el latido en mis
dedos
más de semana y media
y hoy,
por fin,
he dicho todo lo que callaba
en docenas de silencios
que han resonado como si fuera la última
nota en el pentagrama de una sonata
fantasma que ha decido huir
porque, el daño era recíproco, pero el
amor, no nos daba a basto por las mañanas.

Entonces, hemos decidido que el fin sólo era
el principio de las cenizas que nos quedan por
verter a cielo abierto dentro de esta casa.
Y que el futuro, por incierto que sea, nos hará
ver que esto fue lo mejor, porque el amor no se hace
a no ser
que quieran los dos,
Y los dos sabemos que no hay mejor fórmula
para combatir
toda esta frustración que romper
vasos y platos y desengaños.

Que los últimos besos serán
la mentira de mañana,
y que mañana vendrán nuevos vasos que llenar,
al igual que las copas de hoy,
y que si no es el vino será la cerveza,
o si no el whiskey o la yerba o la ginebra.

Que combustible para callar la cabeza no nos falta,
porque amor, esto,
ni tú ni yo
vamos a ser capaces de taparlo
por más narcóticos que nos echemos en vena.


Electric Blue - Arcade Fire

22 de diciembre de 2017

Diario de hace cinco meses

Mamá, hay muchas cosas que no te he dicho
como por ejemplo, que D. y yo sólo somos
follamigos.
O que puede que sea algo alcohólica y drogodependiente,
pero de esto último únicamente de maría y algunas
pastillas.

Luego vienen los problemas cotiadianos,
como los estudios o no encontrar trabajo
pero de eso las dos sabemos que miento para mantener
a raya los nervios del escándalo.

Me he callado tanto,
como que fui violada una noche pero estaba demasiado
borracha y colocada para sentir algo.
O que me drogaron y hubo una noche que la pasé en blanco.

Llevo tanto tiempo así que no sé distinguir qué fue ficción
de realidad.
Y a la realidad.
A esa zorra malnacida no quiero verla porque sé
que entonces poco a poco, me hará sentir tan pequeña
como Lexie o Ellie cuando se echaban a llorar.
Entonces, busco la anestesia de la que antes te hablaba, para
callar mi cabeza y no pensar más.
Porque como piense, no existo.

"- ¿De verdad te gusta esto?
- Sí.
- Debe ser liberador que a nadie le importe cómo te sientes.
- Abrázame."

Y a mí no hay quien me abrace de verdad, 
así que vuelta a empezar.


Viðrar Vel Til Loftárása - Sigur Rós

13 de diciembre de 2017

Resina en ámbar

Que te vayas con la aurora,
que sé que soy el crepúsculo
en las tardes de domingo en azoteas
pasadas a base de yerba y cerveza.

Sé que no sé hablar de otra cosa, porque
no dejo de pensar en ti, y en cómo
el futuro se va pintando con olores
que se asemejan a brújulas perdidas,
a leves sonrisas, y a llantos que no dejan respirar porque
con este vendaval, ambos sabemos que vamos a acabar mal.

A veces se necesita tan poco para hablar,
para decir, por ejemplo, que esta noche hay
chicos gritando como locos,
que no me dejan escuchar la música en paz.
Y paz.
Paz.
El paladar que muerde la lengua y el labio
inferior.
Las manos que siempre buscan y encuentran carne
quemada y arañada y rota.

Cada vez me rompo un poco más,
cada vez que dices...
Pero eso no importa.
No se le debe dar importancia a algo tan común como es
buscar el cariño y el afecto en personas ajenas a las cuales
no me pareceré jamás.
Quiero pensar que mañana será distinto,
que en este juego podemos ganar los dos,
sin salir heridos ni con vencidos.


Untitled 1 - Sigur Rós

23 de noviembre de 2017

28 de octubre de 2017

La metáfora del vigía

Sé de muchos que al haber permanecido mucho tiempo en un mismo sitio, se sienten como un pez grande en una pequeña pecera. Sé lo que es, a mi forma, yo llegué a ser eso. Un simple pez medianamente grande, en una pecera enana. Pero entonces una se va alejando poco a poco de su hogar primigenio, y entonces el mar aumenta. Pasé de pez a un simple palo, y las aguas me llevaban siempre de uno a otro lado. Fue entonces cuando me desprendí de mi pasado y sin saberlo, me fui mucho más lejos.

Allí, fue cuando tuve verdadera percepción de lo inmenso que es el mar. Allí, pasé de ser un palo a ser el mar. Y el mar, a veces ahogaba y a veces te llevaba a las más esplendidas corrientes de agua, pero siempre era ilusorio e insípido. Entonces, llegó Matt. Y después de Matt, llegaron muchos otros. Llegó Alberto y llegó Nico, y después de Nico todo se sentía vacío y carente de sentidos. Apareció Michael, y después de él vino Olmo. Tras meses de engaños, no tuvo otro que llegar sino Alex. Después de Alex vinieron Gim y Antoine. Y cuando todo estaba ya hueco  y olía a podrido, apareció B. Él supuso el antes y el después del primer punto A. Lo gracioso de todo esto es que al volver a casa, pasé de nuevo por R. Ya no quedaba nada.
Quedaba nada.
Nada.

Tras R. llegó directamente D. y con él, ya no hay miedo de aislamiento ni de vacío social. Sé que lo veré todas las mañanas haciendo su café en la cocina, o liándose un cigarrillo en el salón mientras esperamos a que se termine de hacer la pizza. Con él hay una rutina que, pese a la ambigüedad que supone, me cambia siempre los días. Y entonces un miércoles puede suponer el equivalente a un viernes, y el viernes convertirse en un martes por mal que nos pese. Y le quiero y le echo de menos a la vez, porque a veces las paredes se hacen tan gruesas que no me dejan escucharlo respirar ni latir. Entonces ambos pasamos las noches en vela. Diciéndonos que así, lo realmente importante se queda tras la escena.