7 de enero de 2015
7 de diciembre de 2014
30 de noviembre de 2014
Tinta
Míralos a ellos.
Te despides y casi ni se siente el frío, y eso que apenas has salido. Luego
venga a subir cuestas que no llegan y te cruzas con el hermano de una amiga de
tu hermana. Tú hola y él hasta luego. ¿Hasta luego de qué si hasta el lunes no
te veo? Pero ahora mira cómo estás, con la semana que viene hasta el infierno y
tú solo pensando en el edén.
Y es que me recordaron
que en diciembre parecen volver los puentes iluminados por centenares de no-luces
y que al fondo se quedaba algo que era mitad-mitad y al final se quedó en
oscuridad. ¿Que qué quedará de aquel que fue comienzo y fue final? Eso ya se
verá. Ya sabes que nunca me preocupo del presente y mucho menos del futuro
omnipresente. Y que The hardest part fue no verte jamás. Allí, donde
tintineando entre milenios de albores pudiste hacerme tuya y de nadie más. Allí,
donde pudimos ser tantas personas a la vez que casi me pierdo entre identidades
que nunca se llegaron ver.
Pero no. No, no,
no. En el mismo sitio el calor fue distinto. Lo juro. Lo dogmatizo. Eso es.
Vamos a hacer de esta historia, de nuestra historia, un dogma. Le haremos creer a todo el mundo que entrar y
salir de este laberinto, que cruzar puentes sin saber si la otra parte está
atada al poste que da comienzo a la pluma y al papel, es lo mejor. Dejémonos de brújulas que nos indiquen el norte y creemos
una que sea la antípoda. Que en el sur todo es mejor. Mírame. Llevo sepultada
entre palabras rotas, todas ellas perras negras muertas, casi todo un otoño y medio. Y aquel perro de allí
mirándome con sus ojitos de lástima que hace que casi me eche a llorar y a temblar. Córtale
la correa ya y que eche a volar, por favor.
Y la perra de mi
hermana que me cerró la puerta y a ver cómo consigo volver a entrar.
Postcard From Far Away / Prospekts March - Coldplay
10 de noviembre de 2014
Será mejor marcharse
Hace septenarios,
qué palabra esa, que me alhaja de garrapatear sobre lo que me rampa aspirar.
Porque cómo recitarte que desde hace intemperie mi testa solo entiende de ti.
Que de historias
en albo sin cierre ni desenlace he acabado laso y de antuvión me tararearon que
abandonarse a los sentidos tintinea demasiado bien. Pero qué voy a predicarte
que no entiendas. Que de ilusiones ópticas estoy hasta el más allá, y eso que
aún sigo acá. Espérate unos pocos días y verás. Aguardo en que este vademécum
se deshaga en el concierto, aunque en realidad no quiero. Qué de estolideces
acabo diciendo, por Dos. Y luego cantan que si Dios por Dios es cuatro… La de esencias
que ausculta una antes de pernoctar y romper a llover, que aquí hace soles que
no para de llorar desde que llegó noviembre. Y es que créeme si te escribo que
lo que más pavura me da es que me veas esa queda caer en paz en todos esos reverberos
llenos de recuerdos.
Pero el sumario es que creo que me voy a ahogar, así que por favor, que alguien
desgarre la ventana y me dé aire.
4 de noviembre de 2014
Copenhague
Oye, que está lloviendo a mares.
Y es que...
"Él corría, nunca le enseñaron a andar,
se fue tras luces pálidas.
Ella huía de espejismos y horas de más."
Y es que...
"Él corría, nunca le enseñaron a andar,
se fue tras luces pálidas.
Ella huía de espejismos y horas de más."
25 de octubre de 2014
Detrás de mí
Tras de mí dejé
una espalda, o quizá un rostro y unas manos y unos brazos. Quizá un nombre, o tal
vez unos cuantos. No lo sé, él siempre tuvo varios. También dejé innumerables páginas
sin nombre de autor, que con el Ballantines
siempre me duele la cabeza y me olvido de escribir decentemente. Entonces
es cuando escribo la palabra follar sin
avergonzarme, o que aquellos ahora desconocidos comenzaron a ve(r)sarse, porque nunca se
besaron sinceramente. Ellos solo se miraron como quien mira la flor que nació
en medio del asfalto de la A-92.
Pero hoy no, hoy
dejé atrás todos esos recuerdos. Por dejar he dejado hasta las sábanas de cuyo
hombre no quiero acordarme. O la línea, la página y el autor que una vez me
enamoró, que proceso hermoso solo fue mientras duró. Que ya lo gritó Lotte en
su día, y de la nada ¡Klopstock! Y es que no, cariño,
no. Que el whisky bebido hace horas con las amigas de mi hermana en el salón
empieza a darme vueltas y vueltas y al final quien acaba mareada soy yo. Que
para decir tres verdades primero me tengo que perder en el callejón. Sin
salida. Y después, una vez me encuentres así, toda hecha una guirnalda o una
margarita me tienes que desnudar, poco a poco, que sino los dedos se te lían en
las cuerdas y más liada me quedo yo. Ahora solo queda decirte las verdades antes de que se nos haga tarde . Porque el amor, esa palabra…
Von – Sigur Rós
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