16 de agosto de 2015

Vendaval

En cuestión de una semana me he aficionado a Fito, a buscar osos de goma en cócteles polares y a tomar tres pastillas al desayunar en restaurantes.

En esta semana me he sentado en esa plaza tan grande que se describía en ese libro donde los protagonistas resultaron ser familiares, he aprendido que también hay paisajes clorofila en pleno agosto porque allí si llueve es a raudales. He visto playas blancas rodeadas de rocas que peinan al viento y catedrales que te hacen subir tan alto como Remedios en Cien años de soledad.

Y una noche así de fría, volví a ver espectros en calles estrechas y altas como laberintos semi-descalzos. Entonces quise parar el tiempo, no por pararlo en un instante concreto o hacer eterno ese momento, sino por recorrer palmo a palmo todos esos callejones y descubrir quién se dejó el grifo con olores del pasado abierto. Porque como si de un elixir se tratase, me llevó a otra época, a otra parte.


Esta misma sensación de soledad/ Vendaval - McEnroe

2 de agosto de 2015

Futuro abismal

Esta noche he vuelto a suicidarme nada más llegar a casa.
He vuelto a ahogarme intentando respirar el aire 
que me traen estos vientos grises.
He vuelto a tirarme desde la ventana 
para encontrarme con las nubes y las estrellas fugaces.
He vuelto a dispararme con mi amor revólver
a ver si así llegaba al otro lado del puente, 
donde ya no quedan ni flores.
He vuelto a tragarme cien mil y una pastillas metafísicas 
para no dormir y despertarme.
He vuelto a dejarme llevar a doscientos kilómetros hora 
cual ave kamikaze, sin poder realizar un aterrizaje.
He hecho todo eso y mucho más, 
hasta poder entender esa diferencia abismal entre futuro y presente.


About Today – The National / Tears of Joy – Michael Giacchino

21 de julio de 2015

Dos caras

No sé si te pasa,
pero esto de no tener libros que arañar
y no poder quedarte en las uñas con la escarcha
lo echo en falta.
Y no saber qué hacer con las manos
siempre se me dio tan mal, que a veces las miro
y las hago volar, cual amapola feliz en su jardín,
aún sin tierra,
ni tallo,
ni raíz.

En estas rachas que me dan me vendo los ojos cual Justicia feliz
sin balanza ni espada.
Tampoco es que me moleste,
estar justo en el punto medio
fue lo único que se me dio bien.

Luego los benditos suicidios al llegar a casa
y ahorcarme desde la cama.

Luego pensar.
Qué está bien.
Qué está mal.
Que si un paso adelante y dos hacia atrás.
Que si ya no se me escucha al hablar.
Ya no hay más.
No hay más.

Nothing It Can - Helios 

16 de julio de 2015

Profesores de vida

Y es que ustedes, los hombres, no tenéis ni idea de lo dura que es la vida de las mujeres.
No sabéis lo que es sangrar cada dos meses. Ni del dolor del pecho cuando crece.
Muy pocos habrán sentido en la piel la cera caliente y mucho menos el extraño cosquilleo del láser en el bajo vientre.

Usted, lector, tiene muy poco que ver con el lector hembra (tómese esta última definición como la que da Cortázar). Porque en el fondo, en todos los sexos se siente.
Así es, porque seguramente habrá sufrido el dolor del des-olvido.
Así como la negación de la muerte y su consiguiente llanto apoyándose en la jamba de la puerta.
Usted, no me cabe duda, se habrá desollado las rodillas corriendo calle abajo, ya fuera buscando el mar o llevando a alguien a cuestas.
Habrá vendido trozos medio deshilachados de alma en vasos transparentes a altas horas en locales cuestionables.
O en el peor de los casos, se habrá encontrado bebiendo solo en su catre.
Y sobre todo, habrá visto romperse frente a sus narices aquello que más quiere.

Y es que como me dijo un profesor de guitarra: "Deja las cosas importantes en el suelo, que de ahí no se caen".

Svanur - Rökkurró

10 de julio de 2015

Mismos sentimientos, sexos opuestos

Son los bolígrafos gastados y las palabras ahogadas bajo sábanas y almohadas que no saben a nada.
Son recuerdos insípidos y traslúcidos que no me dejan ver más allá de lo que fui o he sido.

Es verle a él con su carita de: Esto me está jodiendo la vida y yo sin nada que hacer.
Mismos sentimientos, sexos opuestos.

Es tenerle miedo a leer.
Es la verdad, ya no quiero leer. No mientras me sienta analfabeta de letras huecas y autores sin nombre ni rostro ni aire.

La frase “cada vez iré sintiendo menos y recordando más” no tiene cabida sino puedes recordar.
Entonces se echa a llorar y a gritar y a rezar y yo la miro diciendo ¿cómo se puede vivir así? Ya no sabes quién eres ni por qué estás aquí.
Y los días que recuerdas, esos días te quieres morir.

Tiene que haber algo, algo donde ese ese más pese sobre este menos.
Donde salir de aquí signifique irte más lejos.
Donde pase lo que pase, nunca sople el viento.


Closed Doors - Message to Bears 

27 de junio de 2015

¿Quiénes somos realmente?

Hola, soy yo otra vez.
He vuelto a llamar a la puerta. Pero no era a ti a quien estaba buscando. No. Era a mí misma. A mi yo del pasado. Porque resulta que ahora soy el Yo del futuro, ese al que mi Yo del pasado dejó a cargo de las cosas que siempre dio de lado.

Ahora nadie puede abrir la puerta porque en esa sala solo quedan fantasmas.
Todos ellos muertos. Todos ellos inertes.
Ya no soy ese fantasma que anda por la sala esperando, intentando asustar a alguien.
Tampoco soy el polvo que ensucia esa sala creyendo, que quedan chispas en el corazón exánime.
No soy ni la gravedad que lanzaba dagas hiriendo nuestros cuerpos laxos.
Ni la funambulista que tomaba por tierra firme el alambre.
Yo, que fui toda fuego polar. Toda viento sideral. Toda grito y cristal.
Reina del Sur y de los valses a más de medianoche.

Y ahora he tenido que crear un mundo aparte y reinventarme.

Disco Mi primer atraco - FULL