24 de abril de 2016

La Catedral

Doy gracias a la bendita maría que llevo consumiendo
en lo que me parece ya un invierno y medio entero,
porque es gracias a ella que esa noche
tras unos chupitos algo cortos de vodka y ginebra mezclados,
acabé cayendo sobre tu cama
como cae el rayo sobre un árbol.
Entonces vimos las estrellas pasar
y a la Giralda irse a dormir en su propia oscuridad,
porque tu azotea nos envolvía
como si fuéramos a dejar de existir,
o nos fuéramos a convertir en
la Osa mayor,
o en la Osa menor.
Nunca lo llegamos a saber.
Quizá fue Venus que esa noche despertó
a quien no debía y entonces tú decidiste
que mis pantalones sobraban
si tu piel rozaba la mía.
Fue tras eso y un portazo disimulado
que me llevó desde la entrada a tu cuarto,
cuando comenzamos a desenredarnos
de nuestros propios cuerpos y a desnudarnos
el alma sin complejos.
Porque todas las palabras dichas en cama
son válidas siempre y cuando
las dos partes mantengan la calma.


I wish it were true - The White Buffalo

31 de marzo de 2016

Espejos y espejismos


Y este año el cometa Halley no ha pasado.
Sí, ese del que hacen mofas todos los años al llegar el Jueves Santo.
Este año pasé de la Navidad a abril sin tener que rogárselo al tiempo del pasado.
El caso es que tras este periodo de auto-rechazo a salir de la jaula
aprendí que por perder el Norte,
no tengo que naufragar a brazos de extraños.
Así que tras muchos chascos, entendí que sí
“que si no hay mago no hay magia”,
por lo que me puse a buscar a magos e ilusionistas por las calles de la ciudad.
Tras la primera decena desechada
tuve que cruzar de acera para ver
si el problema venía de allí o en realidad
el problema era yo.
Y entonces, de la nada, quizá no fuera el mago 32,
pero me ha hecho olvidar todo ese inventario
de momentos que guardo desde hace años.
He dejado versos inconexos por no encontrar
las palabras que describan cómo me he dejado llevar
por sus manos.
Y me han vuelto a nacer hormigas y flores del pecho,
sólo por rozar sus labios.
Y pensar que sólo tuve que pararme a mirar un poco
en sus ojos castaños.

Los males pasajeros – Love of Lesbian

17 de marzo de 2016

No se olviden de inhalar con el comienzo de cada verso

A veces sueño.
Y sueño que te quieren
y entonces
te parten el corazón
en pedazos
mucho más grandes
en comparación con la trituración en la que tú
descompusiste el mío.

26 de febrero de 2016

Metáfora de la vida real en clave de joder

Escúchenme espectadores heroicos y malvados. 
Escúchenme bien, porque esto va a ser difícil de asimilar. 
Lo que quiero decirles, mis preciosos espectadores, es que tienen que esconder a sus hijas. 
Sí, como lo oyen. 
Escóndanlas y háganles ver el mundo como es.

Tírenle la basura de películas de Disney y desconecten la tele. 
Quemen todos sus libros y revistas de adolescentes. 
Desgarren cabezas a muñecas y destripen peluches por doquier. 
Háganles jirones la ropa y si pueden incluso la piel.

¿Han hecho todo eso? Pues bien, pasemos al siguiente paso. 
Es la hora del cambio.

Ahora háganlas desfilar por las calles. 
Así es, simple y llanamente. 
Que vean el mundo tal y como es. 
Y luego, que observen cómo las culpan del pecado capital. 
Que observen cómo las tachan de vicio solo por beber. 
Que observen cómo las tratan como pedazos de carne en alquiler. 
Que observen cómo las miran y las miran y las miran y las minan. 
Porque eso es el mundo real. 
Es un puto campo minado donde solo hay hombres que acechan como sombras. 
Y son sombras que se hacen de hueso y carne si los ves.

Y después, tras el grito de horror al ver el mundo como es,
que se hagan mujeres fuertes y luchadoras. 
Que salten muros de cinco metros incluso al revés. 
Que no acepten la realidad solo por ser la que es. 
Pero sobre todo, que piensen libres en este mundo cruel.

9 de febrero de 2016

Microcuentos de hace un verano y medio

"¿Lo dejé por escrito?
Lo dejé por escrito. 
Me dejé por escrito."

"Me he quedado estancada en tantas partes que el libro no gira si no vienes a rescatarme. Una tras otra, todas las páginas suenan iguales."

"Supongo que tienes colgadas en la pared las fotos con ella que nunca tuviste conmigo. Así de real. Así de sencillo."

"Se vuelven pinturas abstractas y aspirar se torna complejo cuando el aire no llega. Que los poros exhalen un último aliento, porque el índice acaba de pedir refuerzos."

"Entendí que la nostalgia somos nosotros mismos sin tener alma que nos una a la magia."

"Si hay algo que aún sigue retumbando en mi cabeza cada noche en la antesala al sueño, es saber que si perdimos fue por el miedo a perdernos."

31 de enero de 2016

93

<< Pero el amor, esa palabra... Moralista Horacio, temeroso de pasiones sin una razón de aguas hondas, desconcertado y arisco en la ciudad donde el amor se llama con todos los nombres de todas las calles, de todas las casas, de todos los pisos, de todas las habitaciones, de todas las camas, de todos los sueños, de todos los olvidos o los recuerdos. Amor mío, no te quiero por vos ni por mí ni por los dos juntos, no te quiero porque la sangre me llame a quererte, te quiero porque no sos mía, porque estás del otro lado, ahí donde me invitás a saltar y no puedo dar el salto, porque en lo más profundo de la posesión no estás en mí, no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de tu risa, hay horas en que me atormenta que me ames (cómo te gusta usar el verbo amar, con qué cursilería lo vas dejando caer sobre los platos y las sábanas y los autobuses), me atormenta tu amor que no me sirve de puente porque un puente no se sostiene de un solo lado, jamás Wright ni Le Corbusier van a hacer un puente sostenido de un solo lado, y no me mires con esos ojos de pájaro, para vos la operación del amor es tan sencilla, te curarás antes que yo y eso que me querés como yo no te quiero. Claro que te curarás, porque vivís en la salud, después de mí será cualquier otro, eso se cambia como los corpiños. Tan triste oyendo al cínico Horacio que quiere un amor pasaporte, amor pasamontañas, amor llave, amor revólver, amor que le dé los mil ojos de Argos, la ubicuidad, el silencio desde donde la música es posible, la raíz desde donde se podría empezar a tejer una lengua. Y es tonto porque todo eso duerme un poco en vos, no habría más que sumergirte en un vaso de agua como una flor japonesa y poco a poco empezarían a brotar los pétalos coloreados, se hincharían las formas combadas, crecería la hermosura. Dadora de infinito, yo no sé tomar, perdóname. Me estás alcanzando una manzana y yo he dejado los dientes en la mesa de luz. Stop, ya está bien así.>>

Rayuela, Julio Cortázar